Mente quieta y mezquina
dias de ayer, claroscuros sin vida
rompe el prefacio de un libro esquivo
perdido y escaso.
Si tu supieras decir con agrado,
con tu piedad la gran helada,
no se quiere en tu manto
este canto de mi ternura.
Aunque sepas condenar,
sin saltarte lo que hiciste,
piensa solo un poco y aprende a amar.
Calma que vas obrando,
mente que vas cobijando, no regreses a mi
a pesar de estarte esperando.
martes, 27 de mayo de 2008
MENTE QUIETA
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


No hay comentarios:
Publicar un comentario